|
 |

| |
Por medio del primer curso, hemos descubierto en la Biblia una historia de amor, en la cual el Señor nos pone como actores principlales.
En este segundo curso vamos a dar un paso consciente y decisivo hacia el océano de este Amor, que es el Espíritu Santo, para empaparnos cada día más de él.
Se trata de una renovación cristiana suscitada y alimentada por el Espíritu Santo, que nos ayudará a vivir el compromiso de nuestro bautismo.
No es un curso para gente selecta o para cristianos especiales, sino para todos aquellos que aceptan vivir su cristianismo como debe de ser.
Esencialmente este curso nos ayuda a alcanzar tres etapas:
a) romper pública y conscientemente con el demonio y todas sus artimañas;
b) aceptar a Cristo como único señor de nuestra vida;
c) implorar, con la oración de la comunidad cristiana y mediante la imposición de manos, al Espíritu Santo que es el Amor del Padre y del Hijo para que nos enriquezca con la abundancia de sus dones.
|
|
 |
|
|