Valores Familiares  
Misioneros Servidores
de la Palabra
 
     



 
 
 
 


Pequeños Misioneros en Acción

Jorge Carlos Vargas Solano, amsp

Hola, soy Jorge Carlos. Tengo casi 13 años y soy originario de Mérida, Yucatán. Mi familia la conformamos mi hermanito, mis papás y yo.

Mis padres me han inculcado valores y me han enseñado a conocer a Dios. Desde el 2004, año en que conocí a los Misioneros Servidores de la Palabra, he vivido experiencias muy padres.

misioneros

Siempre había querido ser acólito, pero por varios motivos no lo había logrado. Un día, una religiosa Servidora de la Palabra me invitó a serlo, y desde ese momento me siento comprometido con Dios. Ya tengo casi dos años siendo acólito con los Servidores de la Palabra. También he tomado los cursos básicos de las Sagradas Escrituras, los cuales me han servido mucho pues como estudio en un Colegio Marista entiendo y comprendo mejor la Palabra de Dios. También difundo la revista Inquietud Nueva los domingos, participo en el grupo de liturgia y ahora estamos tratando de formar el coro de Cristo Misionero.
Hay muchos adolescentes que no conocen a Dios y viven una vida triste, sin Él. La misión de dar a conocer a Dios es difícil, pero no imposible. Aunque caminemos mucho bajo el calor tengo fuerzas para llevar la Palabra a los jóvenes que tienen hambre y sed de Dios. Eso me da entusiasmo para prepararme en las siguientes misiones y así dar a conocer a mucha gente el mensaje de Cristo.

 

 


Tras las Huellas de Jesús

huellas

Hola soy Roberto Carlos, tengo 6 años soy acólito de Cristo Misionero.

Estuve en las misiones de quince días en Semana Santa en Mérida. Dejé de asistir al Colegio una semana para irme a las misiones. Allá caminaba mucho y nunca me cansaba, porque iba de casa en casa a visitar las familias para que escucharan las pláticas, vieran las películas, etc.

Las religiosas Servidoras de la Palabra me pusieron como coordinador de los niños; a ellos les gustaba el mensaje de las películas, y algunos me dijeron que querían ser misioneros como yo, pero sus papás no les daban permiso.

Voy a rezar por esos niños para que sus papitos los dejen ser misioneros, a fin de que otros niños también conozcan la palabra de Dios.

Yo quisiera ser Papa cuando sea grande, y me quiero llamar Papa Karol I.