Valores Familiares  
Misioneros Servidores
de la Palabra
 
     



 
 
 
 


Cápsula Misionera

Buscar la vida eterna

¡Hola!

Mí nombre es Alfred Josué Ruiz Solano. Nací en la Ciudad de México, D.F., pero la mayor parte de mí vida radiqué en Ecatepec, Estado de México. Por gracia de Dios, hubo una persona que me mostró la revista Inquietud Nueva y por ese medio conocí la comunidad de los Misioneros Servidores de la Palabra de la que actualmente formo parte.

Hno.Josué


En la misión he descubierto más de cerca la necesidad de las personas que sufren por la falta de sacerdotes. Ése es el motivo por el cual estoy aquí. Y Dios me ha dado la oportunidad de cursar ya los estudios de filosofía.
Actualmente estoy a cargo de la formación para misioneros laicos en Campo Misión. Si algún día Dios te hace la invitación de seguirlo, no dudes en decirle que sí, pues es una gran oportunidad para encontrar el verdadero rumbo de tu vida. ¡Qué nada te impida ver al cielo, pues él es nuestro tu vida. ¡Qué nada te impida ver al cielo, pues él es nuestro fin último!

 

 


La Naturaleza nos enseña y Gandhi Mosh nos explica:

La ovejita y el lobo.

Había una pequeña ovejita a la que no le gustaba mucho lo que los demás hacían en el rebaño. Un día decidió alejarse del grupo y pastar sola. La ovejita camino sin rumbo fijo y acabó por perderse. Muy a lo lejos se encontraba un lobo que, desde hacía rato, la miraba atentamente esperando que se acercara y poder atacarla. La ovejita no se percató del peligro que la acechaba, y sin darse cuenta se acercó a su peor enemigo. Cuando el lobo la tuvo cerca, salió a su encuentro. Le preguntó a dónde se dirigía, y ella contestó que no sabía. Entonces la invito a entrar en lo profundo del bosque, donde había muchas cosas bellas y pastos más grandes. La ovejita casi se animaba, pero un disparo al aire los sorprendió. Era el pastor que ya había visto al lobo, quien se echó a correr al interior del bosque. El pastor se llevó a la ovejita al rebaño nuevamente.
Muchos intentarán engañarnos con cosas que parecerán fascinantes, pero pueden ser una trampa. La Biblia nos dice: «Estad despiertos: vuestro enemigo el diablo, como león rugiente anda buscando a quién devorar; resistidle, firmes en la fe» (1Pe 5, 8-9). Pon mucha atención a todo lo que te rodea para que no caigas en situaciones difíciles.