Escriben los lectores  
Misioneros Servidores
de la Palabra
 
     



 
 
 
 


¡Felicidades, Monseñor!

Apreciable P. Luis:

Reciba un saludo fraterno y nuestra oración por usted y esta obra que el Señor le inspiró.
Le escribo para agradecer el detalle tan significativo del envío de la Revista INQUIETUD NUEVA, y hacérmela llegar hasta la Prelatura de Huautla, donde desde hace un año y medio el Señor me llamó a servirlo con la hermosa, pero difícil tarea, del Episcopado.
La revista la recibía en la parroquia donde me encontraba en la Diócesis de Ciudad Valles, pues durante varios años estuvieron dando su servicio allá algunos jóvenes misioneros, y de de allá salieron un joven y tres señoritas a dar su servicio en la experiencia de un año. Una de ellas me parece que sí ingresó a la vida religiosa, sólo recuerdo su nombre: Eloísa.
Padre Luis, es un gusto enorme poder saludarle por este medio y encomendarme en sus oraciones, y así poder responderle al Señor en esta porción de su Pueblo que me ha encomendado.

Unidos en la oración,
Mons. Héctor Luis Morales Sánchez
Obispo Prelado de Huatla

Lo recuerdo bien cuando era párroco en Cd. Valles, y cuando participó en un Encuentro Sacerdotal en nuestro Centro Nacional de Reconciliación.
Nos gustaría volverlo a ver en el Encuentro del próximo año. Su dignidad episcopal no se vería disminuida al sentarse al lado de tantos sacerdotes que vienen de varias partes de la República. Al contrario, serviría de estímulo para los que quieren nuestro apoyo en la tarea de la evangelización, y que dicen no tener tiempo para enriquecerse del Encuentro.

lectoresDesde Cochabamba, Bolivia

Les felicito por la maravillosa revista INQUIETUD NUEVA, muy interesante y valiosa; nos es muy útil.
Me gustaría adquirir el material del taller bíblico, ¿cómo puedo hacerlo? Yo estoy en Cochabamba, pero mis hermanas de Congregación están en Chile, en Santiago. También necesitaría, por favor, saber cuánto vale ese material.
Tendremos una misión en nuestro barrio. En todas partes hay indiferencia hacia Dios, ¿qué nos pueden sugerir? ¿Qué pasos dar?
Estoy muy impresionada por el bien que ustedes hacen en Chile; les felicito por ello y bendigo a Dios por ustedes.
El Señor les siga bendiciendo.

Hna. Elsa Castillo Palavecino
Franciscana Misionera del Sagrado Corazón

Si tienen hermanas en Santiago de Chile, lo más fácil es pedir, por medio de ellas, el material que necesitan.
Conviene que sus hermanas que están allá tomen nuestros cursos bíblicos y luego los enseñen a ustedes. Pidan al Señor que nos conceda un día no lejano llegar a Bolivia para colaborar con ustedes en la tarea de la evangelización.

Instituto Teológico para Laicos

Saludos.
Me interesa formar parte del Instituto Teológico para Laicos. Hace un tiempo estudié en él, pero desafortunadamente no pude continuar, y me quedé en 1er. Semestre. Tomé mis retiros bíblicos completos, y entregué mi documentación.
Me gustaría saber si puedo continuar, los requisitos que debo cubrir, y que me informen cuándo comienza el semestre.
Actualmente curso la Lic. en Medicina Veterinaria, mis documentos oficiales los tiene la UNAM, ¿qué documento puedo entregar si no cuento con mis certificados? ¿Debo volver a tomar mis retiros bíblicos?
Por el momento me despido y espero su respuesta gracias.

Yadira Ramírez Romero

Puedes continuar tus estudios en nuestro Instituto Teológico, si acreditaste las materias del 1er. Semestre. Diferentemente podrás volver a empezar.
Sobre los requisitos, fíjate en este mismo número de la revista y en el programa que publicamos.


Ahora sabemos cómo llevar una familia

P. Luis:

Le escribo para felicitarlo por el gran apostolado que Dios ha puesto en sus manos, ya que gracias a usted hemos conocido a las misioneras que están en Villamar, Mich., desde hace dos años y medio.
Conocimos a Cristo por medio de la Biblia, y gracias a esta experiencia de Dios nuestra vida tomó el camino correcto. Antes estábamos alejados de la Iglesia, pero un día las misioneras llegaron hasta nuestro hogar y nos invitaron a los cursos bíblicos. Ahí pudimos constatar el gran sacrificio de las misioneras por llevar a toda la comunidad la palabra de Dios. Nos enseñaron a trabajar por nuestra Iglesia, y estamos perseverando en la comunidad CERS. Ellas nos daban siempre testimonio, con sus actos, de cómo seguir a Cristo.
Ahora, mi esposo y yo, sabemos cómo llevar una familia; hemos aprendido a educar a nuestros hijos en el amor de Dios.
Siempre están todos ustedes presentes en nuestras oraciones y damos gracias a Dios de habernos permitido conocer a las misioneras Julieta y Cecilia.
Me despido, deseando que sigan siempre adelante y pidiendo al Señor sus bendiciones para toda la gran comunidad de los Misioneros Servidores de la Palabra.

Atentamente
María Elena y Antonio Castillo

Julieta y Cecilia son dos laicas que, habiendo conocido el amor de Dios por medio de la Biblia, decidieron prepararse para ir a participar este amor a los demás. Dios quiera que su testimonio propicie el surgir de muchas vocaciones misioneras, que lleven la felicidad de Dios a otras personas que la necesitan.


Inquietud apostólica

Mi nombre es María José Escalante, tengo 25 años y participo en la Comunidad de Liturgia de la Parroquia Nuestra Señora de Luján, en Santiago de Chile. Como comunidad parroquial hemos detectado que hay un grupo al que no estamos llegando con el mensaje de Jesús. Este grupo corresponde a personas de mi edad, que hemos participado siempre en la Iglesia y que luego de la Confirmación no encontramos un espacio donde compartir nuestras inquietudes.
La idea es poder fundar una nueva comunidad dirigida a este grupo de jóvenes. A través de su revista INQUIETUD NUEVA nos hemos dado cuenta del estilo familiar y directo que tienen los Misioneros Servidores de la Palabra para anunciar a Cristo en nuestros días, asunto que es muy necesario para llegar a las personas hoy.
Estamos convencidos de que para lograr motivar a las personas a participar en la vida activa de la Iglesia se necesita un cambio fundamental en sus vidas, que Cristo las vuelva a encantar personalmente. Es por esto que creemos necesario hacer un retiro para las personas interesadas, que ya estamos juntando, y de esta forma provocar cambios que las lleven a querer ser parte más activa de la Iglesia y aceptar a Jesús realmente en sus vidas.
En este sentido, queríamos solicitar su colaboración para dar este retiro si fuera posible, con un tema de común acuerdo. Nuestra idea es hacerlo por un día, en el mes de septiembre, cuando ya es primavera en esta zona.
Esperamos una acogida y agradecemos toda la ayuda que puedan brindarnos al respecto.
Bendiciones y un abrazo en Cristo y nuestra madre María.

Me da gusto escuchar a personas inquietas como tú para hacer encontrar con Jesús a muchos jóvenes.
Te doy el teléfono de los sacerdotes que tenemos en Santiago de Chile, para que te pongas de acuerdo con ellos: 851 5513.