Misioneros Servidores
de la Palabra
 
     



 
 
 
 


1 Fiesta de la Virgen María Madre de Dios

 

mariaDespués de ocho días de haber nacido el Hijo de Dios, la Iglesia dirige su mirada a la Madre de este Niño, que es Hombre y Dios. Esta fiesta es conocida en el rito siríaco como la fiesta de las felicitaciones de María: la Iglesia felicita a María por el don divino de ser Madre de Dios.

San Ignacio de Antioquía llama a Jesús: «el Hijo de Dios y de María». El Concilio de Éfeso en el año 431 declaró esta verdad como un dogma que hay que creer. Es interesante ver que esta Octava de Navidad cae el día primero del año. Iniciamos el año mirando este cuadro desbordante de ternura: la Virgen-Madre con su Hijo Hombre-Dios. Toda la grandeza de María está en este Niño divino. En su Hijo nos sentimos hermanos y la queremos como Madre. Ella nos alimenta con su intercesión, nos anima con su ejemplo, nos espera en el reino de su Hijo, nuestro hermano y Señor.

2 Santos Gregorio de Nacianzo y Basilio Magno

obispos y doctores de la Iglesia

San Gregorio nació cerca de Nacianzo el mismo año 330 y viajó mucho por razón de sus estudios. Primero imitó a su amigo Basilio en la vida solitaria, pero luego fue ordenado presbítero y obispo. El año 381 fue elegido obispo de Constantinopla; sin embargo, a causa de los diversos bandos que dividían a su Iglesia se retiró a Nacianzo, donde murió el día 25 de enero del año 389 ó 390. Por su eximia doctrina y elocuencia mereció el apelativo de “el teólogo”.San Basilio nació en Cesarea de Capadocia el año 330, de una familia cristiana; brilló por su cultura y por sus virtudes; comenzó a llevar una vida eremítica, pero el año 370 fue nombrado obispo de su ciudad. Combatió el arrianismo; escribió muchas e importantes obras y, principalmente, reglas monásticas por las que se rigen aún muchos monjes orientales; ayudó en gran manera a los pobres. Murió el día 1¼ de enero del año 379.

4 Sta. Ma. Isabel Ana Seton

Es la primera santa norteamericana nacida en Estados Unidos. Nació en Nueva York el 28 de agosto de 1772 de padres protestantes, muy caritativos y poco observantes de las prácticas religiosas. A los 19 años, Isabel era considerada una de las muchachas más bellas de Nueva York.

Se casó con un rico negociante llamado William Mogge Seton. Tuvieron 5 hijos. A los 30 años la señora Seton quedó viuda. Pero antes de morir el esposo, la pareja hizo un viaje a Italia, donde pudieron conocer mejor el catolicismo. Tres grandes verdades cautivaron la vida de Isabel:

1. La presencia real de Cristo en el Santísimo Sacramento;

2. La devoción a la Virgen María, Madre de Dios;

3. El fundamento apostólico de la Iglesia Romana en el Papa, Vicario de Cristo en la tierra.

En marzo de 1805 aceptó con sus hijos la fe católica. Esto le propició muchos rechazos de parte de sus parientes protestantes.

Su confianza en Dios le animó en la realización de muchas obras de caridad. Su dinamismo le impulsó a fundar la primera comunidad de las “Hermanas de la Caridad” en los Estados Unidos y el primer orfanato católico en esa nación. Murió el 4 de enero de 1821 en fama de santidad. Fue beatificada en el año 1963.


6 Epifanía del Señor

 

La Iglesia, más que celebrar a los “Santos Reyes Magos” celebra la Epifanía del Señor. Según el Evangelio de San Mateo (2, 1-12), no se trata de “Reyes”, sino de “Sabios” (magos), venidos del oriente a adorar al Niño Dios.

Hoy se celebra este primer encuentro entre el Señor y el mundo no judío, el mundo pagano. La palabra “Epifanía” quiere decir Manifestación del Señor.

Los nombres de Melchor, Gaspar y Baltazar no son históricos.

Fue en la Edad Media cuando se les dieron estos nombres.

La llegada de los magos, que no pertenecen al pueblo elegido, nos revela la vocación universal de la fe. Todos los pueblos son llamados a reconocer al Señor para vivir conforme a su mensaje y alcanzar la salvación.

La Epifanía proclama la dimensión y la urgencia permanentemente misionera de toda la Iglesia, y nos invita a un renovado dinamismo en la tarea de evangelización.

7 San Raimundo de Peñafort,

presbítero

Nació alrededor del año 1175, cerca de Barcelona. Fue primero canónigo de la catedral de Barcelona y más tarde ingresó en la Orden de los Dominicos.

El Papa Gregorio IX lo llamó a Roma en 1230, y le confió varios cargos, entre otros, el de confesor suyo. Una de las penitencias que San Raimundo le impuso fue de oír y despachar inmediatamente todas las peticiones de los pobres.

El papa le encargó también que reuniese todos los documentos dispersos de los Papas y de los concilios que no se encontrasen ya en la colección que Graciano había hecho en 1150. Raimundo empleó tres años en esta tarea, que se plasmó en cinco tomos, llamados “Decretale”. Hasta la publicación del Codex Juris Canonici en 1917, la recopilación de San Raimundo era considerada como la mejor colección de derecho canónico.

Fue elegido Superior General de los Dominicos. Raimundo lloró y suplicó, pero al fin tuvo que aceptar el cargo por obediencia. Visitó a pie todas las casas de su orden, sin disminuir sus austeridades y sus prácticas religiosas.

Entre sus escritos destaca la “Summa Casuum”, obra destinada a la recta y provechosa administración del sacramento de la penitencia. Murió en el año de 1275.

8 San Severino

Es un santo misionero del siglo V. Parece fue originario de África. Desarrolló su actividad de evangelizador en el Valle del Danubio, que corresponde a la actual Austria y parte de Yugoslavia y Hungría. Actuó en la época de las grandes invasiones de los bárbaros que procedían del noreste de Europa y destruían todo vestigio de civilización.

Su fama de santidad atrajo a la religión a muchos paganos y bárbaros herejes.

Practicó mucho la caridad asistiendo a los pobres y, sobre todo, a numerosos prisioneros. Una vez detuvo un gran ejército de bárbaros que pasaba por el Valle del Danubio destruyendo todo. Su palabra inspirada impresionó tanto al jefe de los bárbaros que lo convenció de abandonar la región. San Severino fundó muchos monasterios y murió en un eremitorio el año 482.

17 San Antonio Abad

Nació alrededor del año 250 en Kome, a orillas del río Nilo. Desde niño recibió una óptima formación cristiana. A los 20 años quedó huérfano de los dos padres.

Sin protección, buscó realizarse solo en este mundo. Un texto del Evangelio de San Mateo le dio la pauta: “Si quieres ser perfecto, vende lo que tienes y dáselo a los pobres” (Mt 19, 21). Repartió sus bienes a los pobres y se fue al desierto, lejos de las distracciones de este mundo, para vivir en pos de Cristo, mediante la oración y la penitencia. Su primer refugio fue una pequeña celda, luego una antigua tumba abandonada, y por último se retiró a las orillas del Mar Rojo, en pleno y solitario desierto. Allí trabajaba de día el campo y de noche oraba.

Durante los primeros 20 años, fue atormentado por el Demonio; pero siempre salió victorioso. Al terminar una de esas terribles batallas, se quejó con Jesús: “Señor, ¿dónde estabas cuando me asaltó la furia del Demonio? ÑYo, respondió el Señor, estaba cerca de tí, dándote valor para resistir, aunque no me vieras. Porque has perseverado, te haré famoso en todo el mundo”. Después de ese período difícil, Antonio encontró fuerzas para ayudar a cientos, o quizás, miles de ermitaños, que habían seguido su ejemplo y que habían poblado el desierto. Lo llamarían “Abad”, que quiere decir “Padre”. Fue el padre del monacato oriental. Recorrió muchas veces el desierto enseñando a los ermitaños el camino de la santidad. Murió en el 356 en el Monte Kolzim.

Su fama se divulgó en todo el mundo. En los campos se encomendaban a su intercesión para proteger la salud de los animalitos. Es por eso que se le representó entre animales domésticos. En este día se acostumbra también bendecir a los animales.

13 San Hilario de Poitiers

obispo y doctor de la Iglesia

Nació en Poitiers (Francia) en el 315 y murió el 13 de enero del año 368. La fecha de su muerte hizo que se corrigiera la fecha de la celebración de su memoria del 14 al 13 de enero.

De familia pagana, buscó en la filosofía el camino de la verdad. Cuando luego leyó el Evangelio, se dio cuenta de haber dado con el manantial de la verdadera luz y se convirtió. Fue ejemplar como estudioso, como esposo y como padre.

Poco después de recibir el bautismo, el año 350 fue elegido obispo por decisión común del clero y del pueblo cristiano. Fue un gran defensor de la fe en contra de la herejía del arrianismo, que negaba la divinidad de Cristo. Fue desterrado por el emperador Constanzo, que protegía a los herejes.

Al regreso continuó con mayor eficacia su apostolado en la difusión del mensaje de salvación y en la lucha contra las herejías. Escribió numerosos tratados de teología, exégesis, dogmática, historia y apologética.

17 San Antonio Abad

Nació alrededor del año 250 en Kome, a orillas del río Nilo. Desde niño recibió una óptima formación cristiana. A los 20 años quedó huérfano de los dos padres.

Sin protección, buscó realizarse solo en este mundo. Un texto del Evangelio de San Mateo le dio la pauta: “Si quieres ser perfecto, vende lo que tienes y dáselo a los pobres” (Mt 19, 21). Repartió sus bienes a los pobres y se fue al desierto, lejos de las distracciones de este mundo, para vivir en pos de Cristo, mediante la oración y la penitencia. Su primer refugio fue una pequeña celda, luego una antigua tumba abandonada, y por último se retiró a las orillas del Mar Rojo, en pleno y solitario desierto. Allí trabajaba de día el campo y de noche oraba.

Durante los primeros 20 años, fue atormentado por el Demonio; pero siempre salió victorioso. Al terminar una de esas terribles batallas, se quejó con Jesús: “Señor, ¿dónde estabas cuando me asaltó la furia del Demonio?» Yo, respondió el Señor, estaba cerca de tí, dándote valor para resistir, aunque no me vieras. Porque has perseverado, te haré famoso en todo el mundo”. Después de ese período difícil, Antonio encontró fuerzas para ayudar a cientos, o quizás, miles de ermitaños, que habían seguido su ejemplo y que habían poblado el desierto. Lo llamarían “Abad”, que quiere decir “Padre”. Fue el padre del monacato oriental. Recorrió muchas veces el desierto enseñando a los ermitaños el camino de la santidad. Murió en el 356 en el Monte Kolzim.

Su fama se divulgó en todo el mundo. En los campos se encomendaban a su intercesión para proteger la salud de los animalitos. Es por eso que se le representó entre animales domésticos. En este día se acostumbra también bendecir a los animales.

20 San Fabián, papa y san Sebastián, mártires

San Fabián fue elegido obispo de la Iglesia de Roma el año 236 y recibió la corona del martirio el año 250, al comienzo de la persecución de Decio, como atestigua San Cipriano. Fue sepultado en las Catacumbas de Calixto.

San Sebastián fue martirizado en Roma el año 288. Desde un principio fue grandemente venerado por los cristianos, hasta el punto que se les dio su nombre a las Catacumbas en donde fue sepultado y luego allí mismo se le construyó una iglesia en su honor.

Esta devoción explica cómo la historia se mezcla con la leyenda. Fue dos veces martirizado durante la persecución de Diocleciano. La primera vez, siendo jefe de las guardias imperiales. Su conversión al cristianismo fue juzgada como una traición al emperador, no obstante su fidelidad al verdadero Dios y al emperador.

Al ser ejecutado, las flechas no tocaron órganos vitales. Desmayado, fue recogido vivo por sus hermanos cristianos y llevado a una casa cercana, en donde fue atendido. Poco a poco fue recuperándose. Cuando se sintió plenamente fuerte, quiso presentarse al emperador para disuadirlo de su acción persecutoria, sabiendo que arriesgaba nuevamente su vida. Su intrepidez fue juzgada una afrenta a la majestad imperial. Por eso fue arrestado y muerto a palos en la pequeña arena del palatino.

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San Vicente , diácono y mártir

Vicente, diácono de la Iglesia de Zaragoza (España), sufrió un atroz martirio en Valencia, durante la persecución de Diocleciano. Por no querer ofrecer un sacrificio a los dioses, fue hostigado cruelmente de muchas maneras. Primero fue atado de manos y pies al potro, ahí le desgarraron con garfios. Vicente, sonriente, acusaba a sus verdugos de debilidad. Entonces el procónsul ordenó que lo apalearan. No se acobardó el espíritu del mártir.

Esto irritaba más a los verdugos que lo desgarraron terriblemente, sin que lograran doblegarlo. El juez, viendo correr abundantemente la sangre y su estado lastimoso, quiso que se le diera una tregua a los sufrimientos, ordenando que cesaran las torturas. Luego le dijo a Vicente: te perdono el hecho de no sacrificar a los dioses, en cambio necesito que eches a las llamas la Sagrada Escritura para poderte dejar libre. El mártir contestó que tenía menos miedo de los tormentos que de la falsa compasión. El juez, más furioso que nunca, lo condenó a la parrilla.

Vicente se instaló gozosamente en la reja de hierro, cuyas barras estaban erizadas de picos al rojo vivo. Los verdugos le hicieron extenderse y echaron sal sobre sus heridas que con la fuerza del fuego le penetraba hasta lo más profundo. Tampoco este suplicio pudo doblegar la voluntad de Vicente, que salía de cada tormento más fuerte e inquebrantable.

Finalmente, el procónsul ordenó que echaran al santo en un calabozo cubierto de trozos de vidrio, atado de manos y pies. Pero Dios mandó a sus ángeles a reconfortarle. El carcelero que vio, a través de la rejilla el calábozo lleno de luz y a Vicente paseándose en él y alabando a Dios, se convirtió al cristianismo. Vista la inutilidad de sus castigos, el procónsul dio descanso a los sufrimientos de Vicente y permitió que los cristianos fueran a verlo y a curarle sus heridas. Murió poco después, en el año 303.

 

21 Santa Inés, virgen y mártir

El nombre de Inés (lat. Agnesis) viene del griego “agne”, que quiere decir “pura” y del latín “agnus”, cordero. Posiblemente le dieron este nombre después de haber sido martirizada en la persecución de Diocleciano, hacia el año 304 en Roma.

La tradición la vio como una “corderita” sacrificada por defender su castidad. Tenía unos 12 años cuando sufrió el martirio. San Ambrosio dice de ella: “En un cuerpo tan pequeño, ¿había lugar dónde herirla?... Las niñas a su edad no pueden soportar la mirada irritada de sus padres; la puntura de una aguja las hace llorar; Inés ofrece todo su cuerpo a la espada del soldado, que le quita la vida”.

Según una leyenda, el hijo del Prefecto de Roma se enamoró de ella y quiso llevársela. Al ser rechazado, se vengó de ella demandándola como cristiana y haciéndola condenar a vivir entre las prostitutas. No obstante nadie se atrevía a profanarla. Solamente un atrevido, desafiando a todos, se le acercó y cayó fulminado a los pies de Inés. Llevada ante la autoridad, para responder de esa muerte, el juez le dijo: “Creeré en tu Dios si devuelves la vida a este hombre”. En seguida Inés oró al Señor y el muerto se levantó. Todos los presentes gritaron: “¡Grande es el Dios de los cristianos!”. No obstante, luego la acusaron como hechicera y la condenaron a muerte.

Todos los años se realiza en la iglesia levantada sobre su tumba, la bendición de los corderos blancos, de cuya lana se hilan los palios de los arzobispos.

22 San Vicente , diácono y mártir

 

Vicente, diácono de la Iglesia de Zaragoza (España), sufrió un atroz martirio en Valencia, durante la persecución de Diocleciano. Por no querer ofrecer un sacrificio a los dioses, fue hostigado cruelmente de muchas maneras. Primero fue atado de manos y pies al potro, ahí le desgarraron con garfios. Vicente, sonriente, acusaba a sus verdugos de debilidad. Entonces el procónsul ordenó que lo apalearan.No se acobardó el espíritu del mártir.

Esto irritaba más a los verdugos que lo desgarraron terriblemente, sin que lograran doblegarlo. El juez, viendo correr abundantemente la sangre y su estado lastimoso, quiso que se le diera una tregua a los sufrimientos, ordenando que cesaran lastorturas. Luego le dijo a Vicente: te perdono el hecho de no sacrificar a los dioses, en cambio necesito que eches a las llamas la Sagrada Escritura para poderte dejar libre. El mártir contestó que tenía menos miedo de los tormentos que de la falsa compasión. El juez, más furioso que nunca, lo condenó a la parrilla.

Vicente se instaló gozosamente en la reja de hierro, cuyas barras estaban erizadas de picos al rojo vivo. Los verdugos le hicieron extenderse y echaron sal sobre sus heridas que con la fuerza del fuego le penetraba hasta lo más profundo. Tampoco este suplicio pudo doblegar la voluntad de Vicente, que salía de cada tormento más fuerte e inquebrantable.

Finalmente, el procónsul ordenó que echaran al santo en un calabozo cubierto de trozos de vidrio, atado de manos y pies. Pero Dios mandó a sus ángeles a reconfortarle. El carcelero que vio, a través de la rejilla el calábozo lleno de luz y a Vicente paseándose en él y alabando a Dios, se convirtió al cristianismo. Vista la inutilidad de sus castigos, el procónsul dio descanso a los sufrimientos de Vicente y permitió que los cristianos fueran a verlo y a curarle sus heridas. Murió poco después, en el año 303.

24 SAN FRANCISCO DE SALES obispo y doctor de la Iglesia

Nació en Saboya el año 1567. Estudió en París y luego en Padua. De regreso a su patria fue nombrado abogado del Senado de Chambéry. Luego dio un cambio a su vida, escogiendo el camino del sacerdocio. Su apostolado fue muy efectivo, por el gran amor con que actuaba y por servirse de la prensa. Se puso a publicar volantes en defensa de la fe católica, muy amenazada por los calvinistas. Estos volantes no sólo circulaban de mano en

mano, sino que también se veían fijados en los muros.

Por esta actividad fue considerado el primer periodista y luego escogido como patrón de los periodistas y escritores católicos.

Nombrado obispo de Ginebra, actuó como un verdadero pastor para con los clérigos y fieles, adoctrinándolos en la fe con sus escritos. Murió en Lyon el día 28 de diciembre del año 1622, pero fue el día 24 de enero del año siguiente cuando se realizó su sepultura definitiva en Annecy.

25 Conversión de San Pablo

Hoy la Iglesia recuerda la conversión de quien fuera grande en su odio contra la Iglesia y que luego, por obra de Jesús Resucitado, fue grandísimo en edificarla. Recordemos esta conversión, escuchando la narración que de ella hace el mismo San Pablo:

“Yo perseguí a muerte a este Camino, encadenando y arrojando a la cárcel a hombres y mujeres, como puede atestiguármelo el Sumo Sacerdote y todo el Consejo de ancianos. De ellos recibí también cartas para los hermanos de Damasco y me puse en camino con intención de traer también encadenados a Jerusalén a todos los que allí había, para que fueran castigados.

Pero yendo de camino, estando ya cerca de Damasco, hacia el mediodía, me envolvió de repente una gran luz venida del cielo; caí al suelo y oí una voz que me decía: “Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues?” Yo respondí: “¿Quién eres, Señor?” Y él a mí: Yo soy Jesús, a quien tú persigues”. Los que estaban conmigo vieron la luz, pero no oyeron la voz del que me hablaba. Yo dije: “¿Qué he de hacer, Señor?” Y el Señor me respondió: “Levántate y vete a Damasco; allí se te dirá todo lo que está establecido que hagas”. Como yo no veía, a causa del resplandor de aquella luz, conducido de la mano por mis compañeros, llegué a Damasco.

Un tal Ananías, hombre piadoso según la Ley, bien acreditado por todos los judíos que habitaban allí, vino a verme, y presentándose ante mí me dijo: “Saúl, hermano, recobra la vista”. Y en aquel momento le pude ver. El me dijo: “El Dios de nuestros padres te ha destinado para que conozcas su voluntad, veas al Justo y escuches la voz de sus labios, pues le has de ser testigo ante todos los hombres de Su caridad para con los pobres y acción pastoral lo hicieron famoso en toda la Iglesia de aquel tiempo. Protegió con valentía los derechos de la Iglesia. Con sus escritos y con sus obras defendió, contra los arrianos, la fe verdadera. Murió el Sábado Santo, el día 4 de abril del año 397.

 
26 Santos Timoteo y Tito obispos

Las más seguras noticias de estos dos santos las encontramos en los Hechos de los Apóstoles y en las cartas de San Pablo.

Timoteo era hijo de madre judía y de padre pagano. Se convirtió al cristianismo por haber escuchado la predicación de este apóstol. Bien pronto fue formándose uno de los mejores colaboradores de San Pablo. Este lo puso como obispo de Efeso. Murió en el año 97.

Tito era hijo de padres paganos. Su presencia en la Iglesia apostólica fue un signo elocuente de apertura al mundo de los gentiles. Catorce años después de su conversión, San Pablo lo llevó consigo a Jerusalén como prueba de la obra evangelizadora del Espíritu Santo entre los gentiles. Por el mismo apóstol fue encargado de dirigir la Iglesia de la isla de Creta.

Timoteo y Tito fueron portadores de las cartas de San Pablo a varias comunidades cristianas. El mismo apóstol escribió dos cartas a Timoteo y una a Tito.

27 Santa Angela de Merci virgen

Nació el 21 de marzo de 1474 en Desenzano, a orillas del lago de Garda, en Lombardía (Italia).

Quedó huérfana de padre y madre, estando todavía niña. A los trece años, Angela perdió también a su hermana mayor, a quien quería como su segunda madre. El hecho de que ésta no haya podido recibir los últimos sacramentos antes de morir, llenó de tristeza a Angela, pensando que su hermana, a pesar de ser tan buena, no se había salvado. En esta ocasión tuvo la primera de sus numerosas visiones y en ella le fue revelado que su hermana había alcanzado la misericordia divina.

Llena de gratitud, se consagró con mayor generosidad al Señor, vistiendo el hábito de terciaria franciscana. Quiso imitar en todo a San Francisco. Empezó una vida de pobreza, renunciando a todo y alimentándose solamente de pan, agua y algunas verduras.

Viendo que las niñas no recibían ninguna formación escolar, se preocupó por ellas y organizó una escuela para niñas, la primera en su género.

Puso bajo la protección de Santa Ursula la nueva congregación, por eso se llamaron “Ursulinas”.

Su vida fue enriquecida de muchas visiones y dones divinos.

Murió el 27 de enero del año 1540. Fue canonizada en el año 1807.

28 Santo Tomás de Aquino presbítero y doctor de la Iglesia

Nació alrededor del año 1225, de la familia de los condes de Aquino cerca de Nápoles (Italia). Estudió primero en el monasterio de Montecasino, luego en Nápoles; más tarde ingresó en la Orden de los Dominicos, y completó sus estudios en París y en Colonia, donde tuvo por maestro a San Alberto Magno.

Escribió muchas obras llenas de erudición y ejerció también el profesorado, contribuyendo en gran manera al incremento de la filosofía y de la teología. Murió cerca de Terracina el día 7 de marzo del año 1274. Su memoria se celebra el día 28 de enero por razón de que en esta fecha tuvo lugar, el año 1369, el traslado de su cuerpo a Tolosa.

31 SAN JUAN BOSCO presbítero

Nació en Castelnuovo, diócesis de Turín (Italia), el año 1815. Su niñez fue dura, a causa de la pobreza.

A los 20 años entró en el seminario de Chieri y fue ordenado sacerdote en 1841. Se dedicó a tiempo completo a la educación cristiana de los marginados, sobre todo de los muchachos abandonados. Lo movía una idea: “El demonio nunca descansa para hacer daño a las almas; por eso tampoco yo puedo descansar en mi obra de salvación”.

Instituyó dos congregaciones (masculina y femenina) destinadas a enseñar a los muchachos diversos oficios y formarlos en la vida cristiana. Escribió también algunos folletos en defensa de la religión.

Murió el 31 de enero del año 1888, dejando a la Iglesia una gran familia que trabajaba para el prójimo: 200 casas religiosas, en las cuales se atendía a un total de dos mil alumnos.