Misioneros Servidores
de la Palabra
   
     

 
 
 
 
 


1San Justino, mártir

Justino, filósofo y mártir, nació a principios del siglo II en Flavia Neápolis, la antigua Siquem, En Samaria, de familia romana. Recorrió todas las escuelas filosóficas, sin encontrar la verdad que lo convenciera y lo hiciera feliz.

Manifestando su escepticismo un a anciano, éste le aconsejó que leyera a los profetas y conversara con los discípulos de Jesucristo. Sintió que su mente había encontrado una gran luz y su corazón una gran alegría.

Entonces se dedicó a escribir y a enseñar las verdades cristianas. Se fue a Roma y allí abrió una escuela de filosofía y teología. Escribió varias obras, entre ellas, dos “ Apologías ” y el “ Diálogo con Trifón ”. Murió mártir el año 165, junto con otros compañeros, en tiempos del emperador Marco Aurelio.

2 Santos Marcelino y Pedro, mártires

No se conoce mucho de su vida. Pero los arqueólogos piensan que fueron grandemente estimados por sus contemporáneos, por brindarles grandes honores en sus sepulturas.

El emperador Constantino, a la distancia de pocos decenios de su muerte, hizo construir una basílica en el lugar de su sepultura.

Fueron decapitados en un bosque, pero luego sus cuerpos fueron transladados y sepultados en el cementerio “Ad duas lauros ”.

3 San Carlos Lwanga y sus compañeros ( Los Mártires de Uganda )

Uganda está en el corazón de Africa. Allí llegaron los misioneros, padres blancos, en 1879.

Gracias a la condescendencia del rey Metsa, muchos abrazaron la fe cristiana. Hasta funcionarios del mismo rey y pajes se convirtieron a Cristo .

Al suceder Mwanga a Metsa, las cosas cambiaron totalmente. Con éste llegó la persecución más cruel. La causa de todo esto fue su vida degenerada y el amor al dinero, que conseguía mediante la venta de esclavos a los árabes.

La respuesta de los cristianos a estas aberraciones fue tajantemente negativa.

Un día el rey llamó a todos sus pajes: el más grande, Carlos Lwanga, tenía 25 años y el más pequeño, kizito, solamente 13. El rey les preguntó si tenían la intención de seguir siendo cristianos. “ ¡ Hasta la muerte ! ” contestaron todos “ ¡ Que se les dé la muerte ! ” , sentenció el rey.

Los llevaron a Nagumongo, a unos 60 kms. distantes de Kampala.

A tres de los jóvenes se les quitó la vida cuando iban por el camino los restantes fueron encerrados en una cabaña, mientras preparaban una enorme pira, para quemarlos vivos. El 3 de junio de 1886, día de la Ascensión, fueron amarrados de pies y manos, envueltos en esteras de juncos y echados a las llamas.

El 18 de octubre de 1964, el papa Paulo VI canonizó a los mártires en ese mismo lugar en donde dieron su vida por amor a Cristo.

5 San Bonifacio obispo y mártir

Nació en Inglaterra hacia el año 673. Después de haber vivido una vida como monje en el monasterio de Exeter, en el año 719 partió para Alemania, donde predicó la fe cristiana, obteniendo excelentes resultados. Fue ordenado obispo y gobernó la Iglesia de Maguncia. Con la ayuda de varios colaboradores, fundó y restauró diversas iglesias en Baviera, Turingia y Franconia. También. convocó concilios y promulgó leyes. El año 754, mientras evangelizaba a los frisones, fue asesinado por algunos paganos. Su cuerpo recibió sepultura en el monasterio de Fulda.

6 San Norberto obispo

Nació alrededor del año 1080 en Renania. Canónigo de la catedral de Colonia, una vez convertido de su vida mundana, se sujetó a la disciplina regular y fue ordenado sacerdote el año 1115. Se entregó al apostólado y a la predicación, principalmente en Francia y Alemania. Junto con un grupo de compañeros, puso los fundamentos de la orden Premonstratense y fundó algunos monasterios. El año 1126 fue elegido arzobispo de Magdeburgo, dediándose entonces a la reforma de la vida cristiana y logrando que la fe se propagase a las regiones vecinas, que eran paganas. Murió el año 1134.

9 San Efren, diácono y doctor de la Iglesia

Nació en Nísibe, hacia el año 306, de familia cristiana. Fue ordenado diácono y ejerció el ministerio en su patria y en Edesa, donde contribuyó a la fundación de una escuela teológica. Su vida de ascetismo no fue obstaculo para que se dedicara también a la predicación y a escribir diversas obras en refutación de los errores de su tiempo.

Es considerado el teólogo y el poeta más ilustre de la Virgen. El vio en ella todos los títulos de honor, que en el transcurso de los siglos, serían objeto de definiciónes de María: ‘‘ Redentora de los esclavos y salvación de todos’’; ‘‘Corona de las virgenes’’; ‘‘Paz, alegría y Salvación del Mundo ’’

Murió en el año 373.

11 San Bernabé, apóstol

Nació en la isla de Chipre y fue de los primeros convertidos en Jerusalén. Predicó el Evangelio en Listra y fue compañero del apóstol Pablo. Aquí los dos apóstoles tuvieron un gran éxito por la curación de un tullido de pies.

El entusiasmo de la gente se desbordó hasta el punto de quererles sacrificar unos animales, pensando que eran dioses bajados del cielo. A Bernabé le llamaron Zeus.

Acompañó a Pablo a Jerusalén y participó en el primer Concilio de la Iglesia. Luego se separó de San Pablo y regresó a su patria, en donde propagó el Evangelio.

13 San Antonio de Padua, presbítero y doctor de la Iglesia

Nació en Lisboa (Portugal) hacia el año 1195. Antes de ser franciscano, perteneció a la orden de los Canónigos de San Agustín, donde estudió profundamente las Sagradas Escrituras. Fue sensiblemente impresionado por la sencillez de algunos franciscanos, quienes, en 1220, llevaban a Portugal las reliquias de algunos compañeros que habían sido martirizados en Marruecos. Pero, apenas llegó a las costas africanas, se enfermó y fue devuelto en un barco. Una tempestad desvió el rumbo de este barco, que fue a dar con las costas de Sicilia. Durante un tiempo, fray Antonio estuvo en un convento franciscano de Mesina.

En ocasión del capítulo general, el superior lo condujo, en 1221, a Asís, donde conoció a San Francisco.

Procuró ocupar los servicios más humildes, escondiendo lo más que pudo, su alta preparación intelectual.

Un día, en la ciudad de Forlí, necesitaron de un predicador en ocasión de una ordenación sacerdotal. Su oratoria impresionó tanto que sus superiores decidieron destinarlo a tiempo completo a la predicación.

Su elocuencia era clara y profunda. En Verona predicó contra el tirano de la ciudad en defensa de los presos políticos. Durante su ministerio de la Palabra, el Señor lo acompañó con alguno hechos milagrosos.

Murió a los 37 años, cerca de Padua, el 13 de junio del año 1231.

19 San Romualdo, abad

Nació en Ravena (Italia) hacia el año 952, de familia noble; su padre era Duque de la ciudad.

En un duelo,su padre mató a su adversario. El joven Romualdo, que tenía 20 años, quedó fuertemente impresionado. Por eso decidió dejar el mundo y retirarse en un monasterio benedictino. Pero el ambiente, no satisfizo las exigencias de una vida de austeridad. Pidió permiso y se retiro a vivir en un eremitorio. Fundó varios monasterios, entre ellos el de Camaldoli, que dio nombre a la orden de los Camaldolenses. Murió en el año 1027 en Val de Castro.

 

 

21 San Luis Gonzaga, religioso

 

Nació en Castiglione, cerca de Mantua (Italia) el 9 de marzo de 1568 del Marqués Ferrante Gonzaga, gran chambelán de la corte Española, y de Marta Tana Santena, dama de honor de la esposa de Felipe II.

Su nacimiento fue saludado por los disparos de los cañones del ejército del padre, por tratarse del primogénito. Desde los cuatro años vistió el uniforme militar del padre. Un día, un cañonazo fuera de programa, conmovió a todos los soldados. El pequeño Luis de 4 años había sido el autor.

Para tener una buena preparación, el marqués Ferrante mandó a su hijo a Florencia, a la corte del gran duque de Toscana. Pero, el adolescente Luis sintió el llamado de Dios y ante la Virgen de la Anunciación hizo voto de castidad.

De regreso a Castiglione, el padre notó que su hijo ya no amaba las artes militares, sino que prefería el recogimiento y la oración.

Entonces pensó resolver el problema, llevandolo, como paje, a la Corte de Felipe II, quien lo aceptó gustoso como compañero de su hijo Diego, príncipe heredero. Pero la muerte prematura de Diego llevó a Luis a una decisión definitiva: hacerse religioso, renunciando a los honores del marquesado.

san luis gonzaga“No conviene, escribió una vez a los suyos que nos sintamos grandes a causa de nuestro nacimiento; también los príncipes son ceniza como los pobres, cenizas más repugnantes”.

En el colegio Romano de los Jesuitas fue un modelo de virtudes y caridad.

Una vez un compañero le preguntó durante el recreo: “Luis, ¿que harías si supieras que ibas a morir en unos minutos?”

“Continuaría jugando”, contestó Luis.

Murió a los 23 años, víctima de su caridad para con los enfermos de peste.

22 San Paulino de Nola, obispo

Nació en Burdeos ( Francia ), en el año 355. Siguió una carrera política llena de honores, se casó y tuvo un hijo. Deseando llevar una vida austera, recibió el bautismo y, renunciando a todos sus bienes, comenzó el año 393 a practicar la vida monastica, estableciéndose en Nola, ciudad de la Campania. Ordenado obispo de aquella ciudad, promovió el culto de san Félix, ayudó a los peregrinos y alivió solícitamente las miserias de su tiempo. Compuso una serie de poemas, notables por la elegancia de su estilo. Murió en el año 431.

Santos Juan Fisher, obispo y Tomas Moro, mártires

Del mismo día

Juan Fisher nació en el año 1469; estudió teología en Cambridge (Inglaterra) y fue ordenado presbítero. Más tarde fue nombrado obispo de Rochester, cargo que ejerció con una vida llena de austeridad y de entrega pastoral, visitando con frecuencia a los fieles de su grey. También escribió diversas obras contra los errores de su tiempo.

Tomás Moro nació en el año 1477, y completó sus estudios en Oxford; se casó y tuvo un hijo y tres hijas. Ocupó el cargo de canciller del reino. Escribió varias obras sobre el arte de gobernar y en defensa de la religión.

Ambos por haberse opuesto al rey Enrique VIII en la cuestión de su pretendida anulación de matrimonio, fueron decapitados en el año 1535: Juan Fisher el día 22 de junio, Tomás Moro el día 6 de julio. El obispo Juan Fisher,mientras estaba en la cárcel, fue designado cardenal por el papa Pablo III.

24 Natividad de san Juan Bautista

 

Juan Bautista nació en Judea seis meses antes que el Mesías. Su nacimiento fue anunciado a su padre Zacarías por un ángel, mientras oficiaba en el templo.

El fue el profeta que anunció próxima la llegada del Señor. Su predicación fue fuerte y convincente. Repetía siempre: “ Conviertanse, pues el Reino de Dios está cerca ” (Mt 3, 2 ).

Todos iban a él para hacerse bautizar. También Jesucristo acudió a él, para recibir el bautismo. Viendo al Espíritu Santo bajar sobre él, dijo al pueblo: “ He aquí el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo ” (Jn 1, 29b).

Murió decapitado por Herodes, porque su predicación molestaba a su concubina.

 

27 San Cirilo de Alejandría, obispo y doctor de la Iglesia

 

Nació en el año 370. Practicó la vida monacal. Una vez ordenado presbítero, acompaño a su tío, obispo de Alejandría, y en el año 412 le sucedió en el cargo. Combatió con energía las enseñanzas de Nestorio que enseñaba que María era madre de Cristo y no de Dios.

En el concilio de Efeso que celebró en el año 431, Cirilo demostró e hizo aprobar el dogma de la maternidad divina de María

Nuestra Señora del Perpetuo Socorro

Del mismo día

virgen del perpetuo socorro

Bajo este glorioso título se venera en Roma una imagen bizantina de la Santísima Virgen María, que data del siglo XII o XIV. Conservada en otro tiempo en la iglesia de San Mateo en el Esquilino, la milagrosa imagen había caído poco a poco en el olvido, hasta que, en 1866, el papa Pío IX la confió a los redentoristas, que celebran su fiesta. La mayoría de las Iglesias de Occidente invocan hoy a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

28 San Ireneo, obispo y mártir

 

Nació hacia el año 130 y fue educado en Esmirna; fue discípulo de san Policarpo, obispo de aquellaciudad. En el año 177 era presbítero en Lyon (Francia), y poco después ocupó la sede episcopal de dicha ciudad. Escribió: “ Es con la Iglesia Romana causa de la autoridad de su origen, que todas las otras Iglesias, y todos los fieles deben estar de acuerdo ”.

Recibió la palma del martirio alrededor del año 200.

29 Santos Pedro y Pablo, apóstoles

Hoy la Iglesia une en una sola celebración el recuerdo de dos apóstoles, que trabajaron y sacrificaron su vida en la fundación de la cristiandad que, desde Roma, alcanzó los confines de la tierra.

Los evangelios nos hablan mucho de Pedro, que Nuestro Señor llamó para hacerlo “pescador de hombres”. A él le cambió el nombre de Simón por el de Pedro, porque sobre esa “piedra” quiso edificar su Iglesia. Lo hizo jefe de los demás apóstoles y le encomendó “confirmar ” en la fe a sus hermanos.

Después de la Ascensión del Señor, vivió durante un tiempo en Jerusalén. Predicó, fue encarcelado, y realizó milagros en nombre de Jesús. Presidió el Concilio Apostólico de Jerusalén, hacia el año 50.

Los confines de su patria resultaban cada vez más pequeños y terminó su actividad apostólica en Roma. Fue el primer obispo de esta ciudad, y sus sucesores ocuparon el cargo que Cristo le había confiado, Jefe Supremo de la Iglesia Universal.

San Clemente, que recuerda la persecución de Nerón, refiere que tanto Pedro como Pablo fueron mártirizados en esa ocasión.

San Pablo, que no conoció a Cristo antes de la resurrección, se llamaba Saulo y era un furioso perseguidor de la Iglesia. Se convirtió en el camino hacia Damasco a donde iba a aprehender a los cristianos. El Señor se le había aparecido en ese camino, transformó su vida en un gran apóstol. Predicó por las principales ciudades de Grecia y llegó a Roma, donde fundó una fervorosa y gran comunidad.

Además de la predicación se sirvió de escritos para difundir el mensaje de salvación. Murió en Roma en tiempos de la persecución de Nerón.

30 Los primeros santos mártires de la Iglesia Romana

Al día siguiente de la solemnidad de los apóstoles Pedro y Pablo, se conmemora a los cristianos de Roma, que el emperador Nerón mandó matar de una manera atroz, acusados de haber incendiado la ciudad en julio del año 64. El historiador romano Tácito dice que “ era una inmensa multitud ”. La tradición afirma que Pedro fue una de estas innumerables víctimas.

La sangre de éstos mártires fue semilla de más numerosos cristianos. Roma, capital del mundo pagano, sería transformada en capital del mundo cristiano.