Nació en la
ciudad de México en 1580. Muy joven entró en la Orden de
San Agustín. Ya sacerdote, pidió ser enviado a las misiones.
En Manila ocupó primero durante seis años el cargo de maestro
de novicios. Por fin, en 1612, se embarcó para Japón. En
1613, el emperador Taicosama expulsó a todos los misioneros. Bartolomé
regresó a Manila, pero a petición de sus fieles, al cabo
de cinco años pudo volver disfrazado a Japón, donde trabajó
quince años. Al fin, traicionado, lo aprehendieron, y después
de muy crueles suplicios, lo hicieron morir a fuego lento, el 3 de septiembre
del año 1632.
3 SAN
GREGORIO MAGNO, papa
y doctor de la Iglesia
Nació
en Roma hacia el año 540. Por ser su padre gobernador, él
estaba destinado a participar en la política de aquel tiempo. A
la edad de 30 años fue nombrado Prefecto de Roma (Regente de la
ciudad).
Alimentaba
su inteligencia con los escritos de SanJerónimo, San Agustín
y San Ambrosio.
Empezó
a dedicarse al servicio de Dios. Fundó un convento al estilo de
San Benito, viviendo con gran sencillez. Por sus cualidades, el papa Pelagio
II lo envió como legado pontificio a Constantinopla. Después
de 6 años fue elegido Abad de San Andrés.
El 3
de septiembre del año 590, fue elegido papa, cargo que ejerció
como verdadero pastor. Enriqueció la celebración eucarística
con cantos, himnos, salmos y le dio gran importancia a la homilía
diaria. Dio vigor a un nuevo estilo de canto religioso, que de él
tomó el nombre «canto gregoriano». Fue muy caritativo
con los necesitados, y dio gran impulso a la propagación de la
fe entre los países del norte de Europa.
8 LA
NATIVIDAD DE LA SSMA. VIRGEN MARíA
Hoy
la Iglesia celebra el nacimiento de la Santísima Virgen María.
Aunque no se conozca la verdadera fecha de tan gran acontecimiento, no
podía dejar de «celebrar con júbilo el nacimiento
de la Santísima Virgen María, de la cual nació Cristo,
nuestro Dios y Salvador».
Hija
de Joaquín y Ana, la Virgen María fue elegida por Dios,
no como un simple instrumento para dar cuerpo humano a su Hijo, como afirman
quienes pretenden disminuir la grandeza de María, sino elegida
para ser madre de su Hijo. Para ello era necesario que Dios la hubiera
mirado con amor antes que a cualquier otra criatura. No en vano Santa
Isabel, llena del Espíritu Santo, la proclama «Bendita
tú entre todas las mujeres y bendito el fruto de tu vientre» (Lc 1,42).
Por eso,
la Iglesia, sabiendo que María ocupa un lugar único en la
obra de nuestra salvación, no deja de exhortar a los cristianos
a honrarla como es debido.
En éste
día el cristiano celebra el «cumpleaños» de su Madre celestial, uniéndose a todos los que, como él,
tienen en común la misma Madre.
13 SAN
JUAN CRISÓSTOMO,
obispo
y doctor de la Iglesia
Nació
en Antioquía hacia el año 349. Fue bautizado, después
de una larga preparación. Vivió varios años como
ermitaño huyendo de la vida mundana.
Fue ordenado
diácono el año 381 y sacerdote cinco años después.
Ejerció con gran provecho el ministerio de la predicación,
por tener un carisma singular, hasta el punto de ser llamado "Crisóstomo
boca de oro".
En el
año 397 fue elegido obispo de Constantinopla, esforzándose
por llevar a cabo una estricta reforma de las costumbres del clero y los
fieles, Fundó comunidades nuevas y se ocupó también
de la instrucción de los soldados.
El pueblo
lo veneró por su pobreza y por su gran elocuencia.
La emperatriz
Eudoxia lo persiguió por sentirse ofendida en la predicación
del valiente obispo. Por ese motivo fue exiliado varias veces de su diócesis.
En uno
de estos viajes, el prisionero se desplomó por agotamiento. Después
de recibir el viático murió en septiembre del año
407, pronunciando estas palabras: «Dios sea bendito por todo».
15 NUESTRA
SEÑORA DE
LOS DOLORES
Hoy la
Iglesia nos presenta el cuadro del Calvario, en donde Cristo está
crucificado, y cerca está su Madre,llena de dolor
San Juan
nos describe la escena en pocas palabras: «Junto a la cruz de
Jesús estaba su madre». Con esto nos manifiesta que el
misterio del dolor de Cristo es el mismo que embarga el corazón
de María. Ella sufre con su hijo y por el mismo motivo, por el
cual él está agonizando en la cruz. Ya Simeón le
había profetizado este dolor con una expresión despiadada: «¡A ti una espada te atravesará el alma!»
El dolor
cristiano redime. Por eso, todo aquel que quiera participar de la redención
de Cristo y hacer partícipes a los demás, debe unirse a
él en este misterio de dolor.
La Virgen
María nos da el ejemplo de valentía y de fe al seguir a
su Hijo hasta las últimas consecuencias.
16 SANTOS
CORNELIO, papa y
CIPRIANO, obispo y mártires
San
Cornelio fue el papa número veintidós,
descendiente de una noble familia de la ciudad de Roma. Ocupó este
cargo después de que la Ciudad de Roma se quedó sin obispo.
Tuvo
que afrontar un gran problema, una cuestión que el sacerdote Novaciano
había presentado: ¿Cómo tratar a los católicos
apóstatas que renegaron de su fe durante la persecución
y después deseaban volver al seno de la Iglesia?
En el
año 251 el papa Cornelio celebró un Sínodo de Obispos
en Roma, precisamente para tratar esta cuestión, llegando a definir
como doctrina universal que los apóstatas podían ser absueltos,
después de cumplir una penitencia impuesta, según la gravedad
del delito.
Quien
más ayudó al papa a encontrar esta solución fue el
obispo Cipriano de Cartago.
Dos años
después de ser elegido papa, fue desterrado por el emperador Galerio
a Civitavecchia, donde murió en junio del año 253. Su cuerpo
fue trasladado a Roma y sepultado en el cementerio de Calixto.
San
Cipriano nació en Cartago hacia el año 210, hijo
de una noble familia. Dios le había elegido para ser director del
cristianismo en África. Fue profesor, orador de gran fama, y hombre
de importantes cargos, Fue educado cristianamente por un anciano sacerdote,
Cecilio. Recibió el bautismo a los cuarenta y seis años.
El año
249 fue elegido obispo de Cartago y, aunque en un principio se rehusaba
a aceptar, finalmente desempeñó su cargo, llegando a ser
un gran evangelizador de su patria.
Sufrió
la persecución de parte del emperador Decio. Gobernó su
diócesis desde su escondite por medio de cartas pastorales.
Más
tarde, en una nueva persecución por parte de Valeriano, Cipriano
rechazó la oportunidad que se le presentó para huir. Entonces
fue acusado de «alta traición» y condenado a
muerte. Al ser condenado aceptó la sentencia con un «¡Gracias
a Dios!» e hizo que al verdugo se le pagaran veinticinco monedas
de oro por su servicio.
Luego,
después de vendarse él mismo los ojos, se arrodilló
para recibir orando la gloria del martirio. Era el año 258.
17 SAN
ROBERTO BELARMINO,
obispo
y doctor de la Iglesia
Nació
en Montepulciano de Toscana (Italia), en 1542. A los dieciocho años
ingresó en la Compañia de Jesús, en contra de la
volutad de su padre, pero con la ayuda de su madre que era hermana del
Papa Marcelo II. Practicó siempre la obediencia, la piedad, la
humildad y la sencillez. Era inteligente y esto lo llevó a ser
maestro en la Universidad de Lovaina, en el Colegio Romano y finalmente
en la Universidad Gregoriana. Escribió sus famosas «Controversias»,
obra que, en su tiempo fue la más grande defensa de la fe.
Fue confesor
de San Luis Gonzaga; elaboró un catecismo de la religión
católica por deseo del Papa Clemente VIII. Murió a la edad
de 79 años y en 1930 fue canonizado por Pío XI y declarado
doctor de la Iglesia.
|